UN MODELO ECONÓMICO SOLIDARIO Y SOSTENIBLE EN MÉXICO

11 Mayo, 2021

El modelo económico que más se acerca al ideal de igualdad, equidad y sostenibilidad es el que llamo Estado de Bienestar Solidario y Sostenible. Como ya lo he mencionado en otros espacios, se trata de un modelo que privilegia los equilibrios a partir del solidarismo entre los factores de la producción y en el que el Estado cumple un papel clave para garantizar el bienestar social, en un marco en el que prevalezca el orden y el imperio de la ley, así como una sana competencia que beneficie la inversión y el emprendimiento innovador, desde una perspectiva amigable y en equilibrio con el entorno medioambiental.

¿Cómo logramos hacer realidad un modelo económico solidario y sostenible en México? Creo que una primera respuesta la tenemos en el modelo de economía solidaria que ha surgido en medio de la pandemia a nivel global. En la mayor parte del mundo, durante la etapa crítica de la contingencia, fue necesario enfrentar la recesión y reactivar la dinámica productiva. Para ello, muchas naciones brindaron apoyo fiscal a Mipymes y pequeños negocios familiares, con el objetivo de proteger el empleo y mantener la dinámica económica.

El problema es que, en economías como la nuestra, gran parte de la fuerza laboral opera en la informalidad, lo que implica que el impacto de cualquier esfuerzo fiscal de apoyo a la planta productiva solo se refleja en el circuito del mercado formal. En tanto que cualquier intento por extender los apoyos al sector informal resulta exorbitantemente oneroso e imposible de mantener en el tiempo. De ahí que lo primero que tendríamos que hacer para ir sentando las bases de un Estado de Bienestar Solidario y Sostenible es generar los incentivos necesarios para formalizar la economía.

Recordemos que en México alrededor del 56% de la población ocupada en el país no cuenta con un empleo que le brinde prestaciones laborales ni seguridad social, pero tampoco hace aportaciones al sistema tributario. De hecho, uno de los factores que explican los altos índices de informalidad laboral tiene que ver precisamente, con el hecho de que, muchas veces, el costo de volverse formal es más alto que los beneficios.

De ahí que el reto de convencer a los más de 31 millones de trabajadores informales para que se integren a la formalidad esté directamente relacionado con la creación de un paquete de incentivos al trabajo formal suficientemente atractivo, que incluya, por ejemplo, un esquema de seguridad social universal integrado por un seguro temporal de desempleo, un seguro de invalidez y una cuenta individual de retiro que garantice una pensión, además de acceso gratuito a un sistema de salud universal de calidad, acompañado de un seguro de riesgos de trabajo y guardería.

A cambio, los trabajadores informales se comprometerían a tributar parte de sus ingresos, ya que solo con mayores recursos fiscales sería posible seguir ampliando el paquete de bienestar universal hasta que llegue a todos. Una vez iniciado este proceso, la formalización del empleo iría fortaleciendo la recaudación, lo que permitiría una eventual reducción paulatina de impuestos como el IVA al 10% y el ISR al 16%, empoderando así el salario real de los mexicanos y ampliando la base tributaria.

Esto permitiría crear mayores incentivos al emprendimiento y la inversión en proyectos de innovación tecnológica amigable con el medio ambiente, allanado el camino hacia la consolidación de esquemas de economía solidaria a través de mecanismos circulares comunitarios que garanticen el acceso generalizado de la población a los beneficios de la tecnología, desde una perspectiva inclusiva.

Pero insisto, el único incentivo efectivo para avanzar en un amplio proceso de formalización de la economía consiste en premiar con mayor seguridad social y bienestar a los trabajadores. Si como país y como sociedad logramos dar ese primer paso, estaremos en condiciones de avanzar hacia la consolidación de un Estado de Bienestar Solidario y Sostenible.

Retomado de: https://www.e-consulta.com/opinion/2021-05-11/un-modelo-economico-solidario-y-sostenible-en-mexico