La tercera ola de Covid, ¡ya está aquí!

29 Junio, 2021

Aunque con algunas semanas de retraso, según mis previsiones, ya es un hecho que estamos ante una nueva oleada de contagios. Luego de 21 semanas de descenso constante de casos positivos, el incremento de contagios en varios estados ha elevado el porcentaje nacional de infectados durante las últimas dos semanas, 9% en la primera y 15% en la segunda.

De acuerdo con los más recientes reportes, ya empezó a registrarse un aumento claro de casos en siete estados de la república: Quintana Roo, Yucatán, Tabasco, Tamaulipas, Sonora, Baja California Sur y Nuevo León. No obstante, en todo el país han empezado a circular testimonios de aumentos de casos. En estados aledaños a la península de Baja California hay reportes de que se ha incrementado en 28% el número de casos detectados. En la Ciudad de México se habla de un incremento del 17% respecto a la semana anterior.

Los expertos coinciden en que los incrementos están asociados al turismo vacacional y, en el caso de Tabasco, a la reactivación de actividades. Además, señalan que los incrementos observados en Tamaulipas, Nuevo León y otros estados de la franja norte, se explican por el aumento de la movilidad entre municipios y condados fronterizos. Tanto que la autoridad norteamericana ha decidido volver a restringir el tránsito en sus fronteras. Mientras que, en la Ciudad de México y zona conurbada, la explicación del incremento de contagios podría estar más vinculada al cambio de semáforo a verde y a la disminución del ritmo de vacunación.

No obstante, todos coinciden en que, la explicación de fondo es que ha habido un relajamiento generalizado de las medidas de prevención, derivado de la falsa idea de que un semáforo verde es sinónimo de cero contagios, cuando en realidad, lo que indica es que el riesgo de contagios es bajo, pero el riesgo sigue estando ahí. Pero también tiene que ver con una mayor presencia de las nuevas variantes consideradas como “de preocupación”.

Es cierto que, hasta el momento, solo se puede hablar de una nueva ola de contagios a nivel regional, sin embargo, es cuestión de tiempo que se extienda a todo el territorio nacional. En cuanto a la fuerza con la que nos golpeará esta tercera ola, algunos expertos aseguran que, dada la inmunidad de rebaño natural alcanzada en nuestro país, producto del contagio normal del virus, es probable que el impacto sea moderado en comparación con la de diciembre pasado.

Sin embargo, por la experiencia internacional, sabemos que el hecho de tener un avance importante en términos de inmunidad, en este caso por exposición natural, no garantiza protección contra las nuevas variantes, como lo han demostrado diversos países desarrollados frente, por ejemplo, a la variante de la India, ahora conocida como Delta. Además, el hecho de que no se estén realizando suficientes pruebas de secuenciación nos impide saber qué tan generalizada es la presencia de esta y otras nuevas variantes.

Así que, tomando en cuenta las lecciones del resto del mundo, conviene entender que la clave para contener el avance de las nuevas variantes del virus tiene que ver con la combinación de tres factores: velocidad de inmunización, libertad de circulación viral y capacidad de vigilancia epidemiológica y prevención. Ya he comentado en este espacio que, a mayor libertad de circulación del virus, mayor capacidad de mutación y, por tanto, de aparición de variantes más contagiosas y resistentes a las vacunas.

Si en esta tercera oleada no aumentamos los niveles de inmunización y si no reforzamos las medidas de vigilancia y prevención, es probable que se generen condiciones propicias para que alguna de las variantes de preocupación logre convertirse en dominante.

Y aquí, hay otro tema que vale la pena considerar. Tomando en cuenta que entre el 15 de julio y el 15 de septiembre viviríamos la parte más fuerte de esta tercera oleada, estaríamos regresando a una situación más estable hasta octubre. El problema es que, de acuerdo con la experiencia internacional, el virus tiene un comportamiento estacional. Es decir que, si en esta tercera oleada bajamos la guardia, llegaremos muy mal preparados a noviembre y diciembre, que son los meses en que bajan las temperaturas en el país.

O sea que podríamos tener la tormenta perfecta en invierno, es decir, bajo porcentaje de la población vacunada, presencia generalizada de nuevas variantes y exceso de confianza de la población. En otras palabras, el riesgo de no tomar las previsiones necesarias hoy podría condicionar negativamente la respuesta que tengamos ante la pandemia durante la próxima temporada invernal.

Muchos piensan que esto ya se acabó, pero no es así. Tan no es así, que ya estamos en plena tercera ola y más vale pecar de exagerados y aprender de lo que ha ocurrido en otros países que acabaron viviendo momentos muy difíciles con todo y que ya tenían avances importantes en su proceso de vacunación. Así que mejor tomemos las medidas preventivas necesarias y evitemos el exceso de confianza ante esta tercera oleada de Covid, sea de la magnitud que sea.

 

Retomado de: https://www.e-consulta.com/opinion/2021-06-29/la-tercera-ola-de-covid-ya-esta-aqui