La amenaza de variante Delta y las lecciones de la pandemia

02 Julio, 2021

La OMS ha alertado que la variante Delta, originaria de la India, se está convirtiendo en la dominante a nivel mundial. Recordemos que esta nueva variante reporta ser 60% más contagiosa que la variante Alfa detectada por primera vez en el Reino Unido y hasta 70% más transmisible que la variante original de Wuhan.

Hace unos días, la canciller alemana Angela Merkel alertó que la variante Delta está poniendo a Europa en la “cuerda floja” en su lucha contra el Covid, ya que amenaza con echar por tierra los progresos alcanzados para reducir el ritmo de infecciones. Por su parte, Reino Unido se vio obligado a retrasar un mes el levantamiento de las restricciones ante el rápido crecimiento de casos por la variante Delta. De hecho, las autoridades sanitarias de la Unión Europea hicieron un llamado a reforzar la vacunación del mayor número posible de personas ya que, de seguir así el avance de la variable Delta, en agosto podría ser la causante del 90% de los nuevos casos.

En Estados Unidos, se encontró que uno de cada cinco casos corresponde a la variante Delta, en tanto que Rusia confirmó que el reciente aumento de casos detectado se debe mayormente a esta mutación originaria de la India. Incluso Israel, que es el país que mejor ha manejado la pandemia y que va adelante en el proceso de vacunación con más del 60% de su población inmunizada, tuvo que imponer de nuevo el uso obligatorio de cubrebocas ante el aumento de casos por la variante Delta.

Hasta el momento, esta variable se ha detectado en más de 80 países, incluido México. Es importante señalar que, si bien es cierto que las vacunas actuales han demostrado ser medianamente efectivas contra esta nueva variante, algunas responden mejor que otras. Además, existe preocupación respecto a un sublinaje más agresivo conocido como Delta Plus que ha mostrado capacidad para burlar el efecto de las vacunas.

Desde una perspectiva global, ¿qué nos dice este comportamiento del virus? ¿Cuál son las lecciones que debemos aprender como humanidad? ¿Qué tenemos que hacer en México para enfrentar esta nueva variante? Adelanto algunas primeras impresiones.

1. Todo parece indicar que, frente a la pandemia, no solo enfrentamos el mayor reto científico en la historia, sino que también estamos ante uno de los mayores desafíos en términos de cooperación y colaboración que jamás hayamos tenido. Este virus sigue sorprendiendo a los científicos por su alta eficiencia para mutar y generar versiones más resistentes de sí mismo. Y la realidad, es que seguimos en la dinámica de prueba y error y aún no estamos 100% seguros de cómo se va a comportar ni qué tan eficaz va a ser el antídoto que logremos desarrollar para las nuevas variantes.

Mientras esto sucede, el acaparamiento y la desigualdad en el acceso a las inmunizaciones a nivel global, permitirá que el virus sigua circulando libremente, lo que condicionará el surgimiento de nuevas variantes más agresivas y letales que, nuevamente, terminarán reinfectando a la población mundial a pesar de haber sido vacunada.

2. La aparición de la variante Delta y Delta Plus es una señal clara del fracaso de la estrategia mundial contra la pandemia. En lugar de adoptar una visión global, ha prevalecido el impulso de cada nación de contar con la vacuna y acelerar la velocidad de vacunación de su propia población. Si bien, este comportamiento es racional, ha demostrado que nuestra incapacidad como humanidad para anteponer el bien común por encima del individual. De continuar en esta lógica, todo este esfuerzo será en vano si no realizamos un esfuerzo similar en beneficio del colectivo, ya que como ante otras amenazas globales (como el cambio climático o la carrera armamentista), con este virus nadie podrá estar a salvo hasta que todos estemos a salvo.

3. Hasta ahora, las vacunas han sido la mejor respuesta que ha aportado la ciencia frente a la pandemia. Sin embargo, no podemos apostar todo a la vacunación. Ha quedado demostrado que el avance en la inmunidad de rebaño por inmunización no garantiza protección completa contra nuevas variantes más contagiosas y agresivas. De hecho, es muy probable que eventualmente surja una variante que supere el efecto de las vacunas. Esto nos obliga a diversificar la respuesta científica hacia nuevas formas de tratamiento y cura de la enfermedad. Pero también, nos orilla a ampliar nuestra visión en torno a soluciones novedosas de contención viral a partir del cambio de hábitos socioculturales.

4. En principio, la OMS ha señalado que todas las vacunas sirven contra las nuevas variantes, incluida la Delta. De acuerdo con datos del Centro de Prevención y Control de Enfermedades, solo las vacunas aprobadas para uso de emergencia como Pfizer, Moderna, AztraZeneca, Johnson & Johnson ofrecen una “alta protección” con la variante Delta. Sin embargo, han comenzado a circular estudios que indican que existen diferencias importantes entre ellas en cuanto a efectividad.

Por ejemplo, frente a la variante Alpha, las personas con dos dosis de Pfizer alcanzaron niveles de 93% de efectividad, en tanto que con AstraZeneca la efectividad fue de solo 66%. En cambio, frente a la variante Delta, la efectividad de Pfizer bajó a 83%, mientras que la de AstraZeneca cayó a 60%. En todos los casos estudiados, cuando solo se aplicó una sola dosis, los niveles de eficacia bajaron a 30%.

Cabe destacar que hace unos días, el Instituto Gamaleya, de Rusia, ha tenido que reconocer públicamente que su vacuna Sputnik V no es tan eficaz frente a la variante Delta como lo es frente otras variantes. Lo mismo ocurre con otras vacunas chinas como Sinopharm, Sinovac y Cansino, que han demostrado menor eficacia frente a esta y otras variantes nuevas.

La pregunta es ¿qué va a pasar en los países que le apostaron a una vacuna que resultó ineficaz contra la variante Delta? Tan solo en nuestro país se han aplicado 8 millones de dosis de Sputnik V y Cansino.

5. Como lo he enfatizado en algún otro espacio, la única manera de vencer al virus será a partir de una nueva racionalidad, más cooperativa y solidaria. Ello implica “sembrar” en todo el mundo la capacidad tecnológica de producir vacunas, medicamentos y materiales, para con ello generar condiciones de posibilidad a una evolución socioeconómica equitativa que deje un importante legado de conocimientos compartidos.


Retomado de: https://tribunanoticias.mx/la-amenaza-de-variante-delta-y-las-lecciones-de-la-pandemia/