ADULTOS MAYORES, LOS MÁS GOLPEADOS POR LA PANDEMIA

25 Agosto, 2020


Como muchos saben, este viernes 28 de agosto celebramos el Día del Adulto Mayor, también conocido como Día Internacional de las personas de edad. Según la Organización de las Naciones Unidas, debe ser una fecha dedicada a reconocer el valor de las personas de la tercera edad, a sensibilizar a la población sobre la importancia de proteger y hacer valer sus derechos, pero, sobre todo, a visibilizar los problemas a los que se enfrentan cotidianamente.

Pues bien, hay que decir con toda claridad que, en esta pandemia, uno de los sectores más golpeados ha sido el de los adultos mayores. La crisis sanitaria ha evidenciado la vulnerabilidad y precariedad en la que vive la gran mayoría de la población de la tercera edad. Es el grupo que presenta la mayor tasa de letalidad por Covid, el más afectado económicamente por el confinamiento y el que más estragos emocionales ha presentado como consecuencia del aislamiento y la soledad.

De acuerdo con datos oficiales, de los 56 mil 543 fallecimientos registrados al 15 de agosto, 33 mil correspondieron a personas de la tercera edad. Seis de cada diez de quienes han perdido la batalla frente al virus, han sido adultos mayores. La misma autoridad sanitaria reporta que, de ese total, la mayoría presentaba algún tipo de comorbilidad: 51% tenía hipertensión, 41% diabetes, 20% obesidad y 8% tabaquismo. Cabe destacar que el 40% de los adultos mayores fallecidos vivía en algún asilo.

En México, el 12% de la población, es decir, poco más de 15 millones de personas, son consideradas adultas mayores. El problema es que, según diversos estudios, el 41% vive en condiciones de pobreza y el 60% no tiene acceso a la salud. Además, es el sector que sufre la mayor discriminación laboral, lo que los condena a desempeñar trabajos precarios, informales o mal remunerados. Al no contar con ingresos propios ni seguridad social, la mayoría de las personas adultas mayores depende casi por completo de su familia o del apoyo de las instituciones de gobierno.

Si a todos nos ha costado trabajo adaptarnos a la nueva normalidad, para los adultos mayores la pandemia ha significado mayor aislamiento y soledad lo que ha disparado los índices de depresión en este grupo de edad. El INEGI estima que 4.4 millones de adultos mayores se han sentido deprimidos en algún momento de la pandemia.

Creo que, como sociedad y como gobierno, tenemos la obligación ética y moral, de apoyar a nuestros adultos mayores. Durante la pandemia deben contar con todo el apoyo y atención necesarios para mejorar lo más posible sus condiciones de bienestar. Pensando en esto, presenté en la Cámara de Diputados un punto de acuerdo exhortando a las autoridades estatales y federales:

Primero, a redoblar esfuerzos para ampliar los alcances de la pensión para el bienestar de los adultos mayores y cubrir, en su totalidad, a la población mayor de 65 años de todo el país.

Segundo, a que, en coordinación con el DIF nacional, los estados elaboren políticas para la atención especializada a adultos mayores. En particular, a aquellos que se encuentren en situación de abandono, desamparo o calle, brindando apoyos para que cuenten con una alimentación sana y suficiente.

Tercero, a que, en coordinación con la Secretaría de Salud, los estados elaboren mecanismos de atención física, psicológica y emocional, preferentemente ambulatorios y domiciliarios, enfocados a la población adulta mayor.

Y cuarto, a que, en coordinación con la Secretaría de Educación Pública y, en particular, con el Instituto Nacional de Educación para los Adultos, se difundan contenidos que incentiven el trabajo y la economía de los adultos mayores en el marco del programa Aprende en Casa.

De igual forma, se deberá fomentar entre las niñas, niños y jóvenes, la importancia del reconocimiento, respeto y debido cuidado de las personas adultas mayores. No olvidemos que en uno de cada tres hogares del país vive un adulto mayor, por lo que la familia juega un papel determinante en este objetivo. Existen innumerables experiencias exitosas de organización familiar y vecinal solidaria para apoyar a un “abuelito” o para llamarle y platicar con él, comprarle comida o pagarle los servicios.

Me niego a pensar que esta pandemia nos esté deshumanizando. Aprovechemos este Día del Adulto Mayor para sensibilizarnos y trabajar juntos en brindarles una vejez digna a quienes dedicaron toda una vida al bienestar de su familia y de su país.

RETOMADO DE: https://www.e-consulta.com/opinion/2020-08-24/adultos-mayores-los-mas-golpeados-por-la-pandemia