LOS MAESTROS DEBEN GOZAR DEL TELETRABAJO

16 Diciembre, 2020


Como todos saben, a raíz de la pandemia el trabajo desde casa se volvió indispensable. De un día para otro millones de personas se vieron en la necesidad de llevarse la oficina a casa para poder continuar realizando sus labores cotidianas.

Si bien es cierto que la modalidad de trabajo a distancia ya estaba contemplada en la Ley del Trabajo, la verdad es que nunca nos imaginamos que se pudiera convertir en algo permanente. Hacer Home Office —como se le suele llamar— implica gastos que normalmente corren a cargo del empleado. Me refiero por ejemplo al gasto de luz, internet, telefonía, equipo de oficina, etc. Esta carga económica no se siente si es por uno o dos días, pero cuando pasan meses y la situación amenaza con prolongarse indefinidamente, comienza a ser un problema que genera discrepancias entre empleados y empleadores.

Precisamente con el objetivo de resolverlas, el martes pasado, fue aprobada en la Cámara de Diputados la Reforma que regula esta nueva modalidad laboral denominada Teletrabajo. ¿Cuáles son los nuevos beneficios para los trabajadores que laboren a distancia? Destaco los siguientes:

En primer lugar, reconoce que el empleado que labora bajo la modalidad de teletrabajo es aquella que preste el 40% o más de sus servicios en un lugar distinto a las instalaciones de la empresa o centro de trabajo del patrón y que utilice las tecnologías de la información y la comunicación.

En segundo lugar, la reforma establece obligaciones especiales para los patrones a fin de aportar los medios, recursos y herramientas que sean necesarias para cumplir con el trabajo, lo que incluye, entre otras cosas, asumir gastos que se deriven de la jornada laboral, no solo la parte proporcional de los que ya mencioné como luz, internet, teléfono, videollamadas, sino también la instalación y mantenimiento de los equipos de cómputo, impresoras, sillas, etc., así como de implementar mecanismos que preserven la seguridad de la información y datos utilizados en esta modalidad.

También incluye el respeto al derecho a la desconexión. No por el hecho de trabajar desde casa el empleado tiene que estar todo el tiempo disponible; así como los mecanismos de capacitación y asesoría para el uso adecuado de las Tecnologías de la Información y la Comunicación.

Finalmente, la reforma establece la garantía de cambio de modalidad de presencial a teletrabajo el cual deberá ser voluntario y establecido por escrito. Asimismo se garantiza el derecho a la reversabilidad para ambas partes. Lo que sin duda permitirá conciliar la vida personal y la jornada laboral en una perspectiva de género.

No hay duda de que esta reforma beneficiará a millones de trabajadores que hoy laboran desde su casa. El problema, es que, por el momento, este cambio en la Ley solo beneficia a los trabajadores que trabajan en el sector privado. ¿Qué pasa entonces con los trabajadores que laboran en el gobierno? En México hay más de 6 millones de trabajadores al servicio del estado.

Pensemos, por ejemplo, solo en los maestros. Estamos hablando de más o menos un millón de maestras y maestros en todo el país. Durante la pandemia, más del 80% de ellos ha estado realizando trabajo desde casa (Nexos, abril 2020) utilizando sus propios equipos de cómputo y asumiendo los costos de luz, internet, así como de los materiales de trabajo. Todo, pensando en el bienestar de los alumnos que están aprendiendo en casa.

Para comenzar a atender esta situación, presenté un punto de acuerdo en la Cámara de Diputados, primero, para exhortar a la Secretaría de Educación Pública federal así como a sus homólogas estatales, a brindar los apoyos necesarios a las maestras y maestros de todo el país que estén realizando Teletrabajo. Me refiero a cursos de capacitación continua en uso de tecnologías, así como apoyos para equipo de cómputo y materiales didácticos que apoyen y enriquezcan su trabajo a distancia. Y segundo, para exhortar a la Secretaría del Trabajo a organizar mesas de diálogo con el objetivo de extender los beneficios del teletrabajo a todos los trabajadores al servicio del Estado.

En otros países ya han implementado reformas que buscan beneficiar a los trabajadores del sector público que se encuentran realizando trabajo en casa. Por ejemplo, en España, sindicatos y gobierno aceptaron regular el teletrabajo a 3.2 millones de empleados públicos quienes, a través de las tecnologías de la información, tendrán la posibilidad de operar las responsabilidades que hacían de manera ordinaria.

También destaca el caso de Costa Rica, quien ha instaurado una coordinación técnica que reglamenta las condiciones laborales de los trabajadores del Estado, establece los sistemas de control y evaluación, promueve la capacitación y dicta las pautas de investigación en la materia.

Creo que en nuestro caso, las maestras y maestros son los que más se beneficiarían con la extensión de los beneficios de esta nueva figura laboral, aunque considero que eventualmente, todos los empleados de gobierno —médicos, técnicos, personal administrativo— que realizan labores a distancia, también deberán gozar de los nuevos beneficios del Teletrabajo que, sin duda, llegó para quedarse.

Retomado de: https://www.e-consulta.com/opinion/2020-12-15/los-maestros-deben-gozar-del-teletrabajo